Si te gustan los dragones GRATIS hoy día 21 “La ira de los Darwans”

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Hasta pronto 😉

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(4) Entrevista a una dragona


Emboscó su sonrisa disimuladamente con una pata.
El periodista la miró largamente sin reparar en su incipiente hilaridad.
-Entiendo que estés enfadada con los humanos, se han escrito muchas mentiras en torno a vosotros… -Se sinceró el joven depositando sobre el suelo las hojas que había preparado. Una suave brisa se apropió caprichosamente de alguna de ellas. Sin embargo al periodista no pareció importarle. No así a la dragona que corrió tras ellas cazándolas con la boca como si fuera un perro trayendo el periódico.
-Toma tus hojas – Comentó la dragona con amabilidad, devolviéndoselas algo agujereadas por sus afilados colmillos. La dragona al advertirlo intentó adecentarlas con una de sus patas.
-Tranquila no pasa nada. – Opinó el periodista divertido por la insólita situación cogiendolas rapidamente.
(Las enmarcaré en un futuro y titularé el cuadro entrevista a una dragona) Divagó el joven…
-Durante la Edad Media se creía que los cadáveres de cocodrilo traídos a mercados y demás sitios de exhibición desde Egipto y Arabia durante la época de las cruzadas se trataban de cadáveres de dragón- Declaró el periodista
-¡Oh vaya menudos mentirosos! – Exclamó la dragona atónita. Se sentía algo abrumada con la entrevista ya que a medida que avanzaba se iban acumulando sobre su cabeza más y más palabras desconocidas.

(3) Entrevista a una dragona


El periodista observó como la dragona fruncía el ceño levemente.
-¿Tengo pinta yo de ser un ser malévolo y cruel? – Objetó la dragona incorporándose de un salto y colocando sus dos patas delanteras en jarras.
(Vaya parece una dragona gallega me contesta con otra pregunta, que raro) Divagaba el periodista mentalmente sin dejar de contemplar a la dragona iracunda. Ella andaba de un lado para otro enajenada, lanzando pequeñas nubecillas de humo a su paso y rezongado en su propio idioma. Finalmente se encaró de nuevo hacia su interlocutor.

-¡Estoy harta de la pésima propaganda que hacéis los humanos contra los dragones, ¿Me oyes? ¡Estoy harta! – Recalcó ofendida
-Estoy de acuerdo. – Comentó el periodista intentando suavizar la situación, mientras se limpiaba unas gotas de sudor que perlaban su frente con el dorso de la mano de manera furtiva.
-En Beriand también nos echaron la culpa de las muertes de unas aldeanas. Sabes lo que pienso… Que fueron asesinadas por hombres. Pero claro… luego viene muy bien echarle la culpa a los dragones…. Es un recurso ya muy manido. – Se explayó la dragona en un breve discurso exaltado. Captó una subrepticia sonrisa torpemente enmascarada lo que agudizo su nivel de enfado en un punto más alto. – A lo mejor algún día nos comemos algún humano para seguir vuestras leyendas – Añadió riéndose interiormente al ver como se le demudaba el rostro al periodista
-¿Coméis humanos?
-No, era broma- Confesó la dragona viendo como el periodista respiraba aliviado.

(2) Entrevista a una dragona llamada Ensa


La dragona escudriñaba con atención los monótonos símbolos que poblaban las 2 páginas. Molesta de que aquellos le resultaran inextricables se las devolvió decepcionada. -¿Qué idioma es ese?- Indagó Ensa
-Español. – Le replicó el periodista algo violento por el comportamiento desconcertante de la dragona, que parecía dirigir la entrevista a su antojo. Se mesó los cabellos y respiró un par de veces profundamente bajo la atenta mirada de Ensa. Ella unos segundos después optó por reclinarse sobre la mullida hierba.


-Español – Repitió la dragona lentamente como si aquella palabra encerrara misterios intangibles. – Tu escritura es muy regular me gusta, pero los dibujos que hacéis de los dragones no. –Le espetó a bocajarro, mientras aventaba a una abeja que pretendía libarla como si fuera una flor. El periodista dibujo una sonrisa sobre su rostro al oír la ocurrencia de la dragona.
-No esta escrita a mano, utilice el ordenador…. – Repuso el periodista y antes de que la dragona reaccionara asaetándolo con un torrente de preguntas añadió. – Bueno… hasta ahora no había visto nunca a un dragón. Es la primera vez y recurrí a las fotos que había por internet….
Las palabras internet y ordenador hicieron que la dragona permaneciera con la boca abierta unos segundos. Ni siquiera parecía haberse dado cuenta de que la hubiera confundido con un dragón siendo ella hembra….
-Sabías que en la antigüedad en algunas regiones de occidente os ofrecían doncellas en sacrificio ¿Qué opinas al respecto son ciertos esos mitos que os definen como seres malévolos?

Entrevista a una dragona llamada Ensa


-Según parece la palabra Draco proviene del latín Draco y del griego drakon víbora, serpiente. – Comentó el entrevistador un joven algo inexperto en la materia, alto moreno de facciones regulares y ojos color avellana. Vestía informal una camisa vaquera y un pantalón del mismo tipo. Permanecía de pie algo inquieto por el encargo que le habían confiado sus jefes. Ya que no se terminaba de fiar de aquella dragona que andaba a dos patas como un humano delante suyo. -¿No va comentar nada?- Le espetó el joven fastidiado por el mutismo de la dragona… Suavizando segundos después su impaciente pregunta con una mueca tensa que se asemejaba torpemente a una sonrisa.
-Lo siento – Comentó lacónicamente la dragona alzando la cabeza hacia su interlocutor que la contemplaba desorientado. Desarmándolo al instante con una amplia sonrisa. Sus escamas doradas refulgían bajo un sol radiante, era primavera. Estaban situados sobre una pequeña montaña. El lugar había sido elegido por ella. Su compañero de viaje algo más grueso, aún proseguía intentando llegar al emplazamiento indicado, soltando denuestos y venablos por el camino. Insultos y maldiciones que nadie escuchaba salvo algún conejo perplejo por la irrupción de tan inusuales visitas. Se acercó hacia el periodista descaradamente y olisqueo las cuantiosas hojas con las que este se había pertrechado. -¿Qué pone? – Le preguntó quitándole un par de hojas de la mano…